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La miel de Cannabis

Publicado el 30/04/2019 por info@agrobeta.com

  • El cannabis sigue sorprendiendo con la aparición de nuevos e innovadores productos. Uno de los que más ha llamado la atención recientemente es la miel de cannabis, que ofrece un suplemento alimenticio que reúne los beneficios de producto con las propiedades terapéuticas del CBD y del THC.
  • Antes se habían lanzado al mercado otros productos presentados como miel, aunque en muchos casos tal denominación no se ajustaba, al menos en la Unión Europea, a los requisitos legales para ser considerados como tales.
  • Con el desarrollo de este innovador alimento y algunas estudios científicos, se está demostrando que las abejas pueden utilizar el cannabis. Un hecho que tiene importantes repercusiones, tanto para los seres humanos como para el medio ambiente.

El cannabis es mucho más que una planta para fumar. Sus usos son múltiples, e innumerables los productos que se crean con ella, desde aceites y cremas hasta suplementos alimenticios. Una de las últimas y más interesantes aplicaciones es la producción de miel. La empresa israelí de tecnología cannábica PhytoPharma International ha conseguido que las abejas produzcan miel con TCH y CBD de una forma natural, de tal forma que el nuevo producto combina todos los beneficios de la miel con las propiedades terapéuticas de la marihuana. El producto final contiene una muy baja concentración de cannabinoides, por debajo del 0,3 %, por lo que es de suponer que su comercialización será legal en muchos países.

Pure Bee, marca con la que se ha lanzado esta peculiar miel de marihuana, ha sido creada por Ilan Ben. Su motivación era superar los síntomas más dolorosos de la artritis que sufre, sin necesidad de fumar. Para su objetivo se basó en los estudios del profesor Dedi Meiri, jefe del Laboratorio de Investigación de Cáncer y Cannabinoides en el Technion, el instituto de tecnología de Israel.

Una miel con muchas propiedades

El resultado del proceso es una miel de un color rojizo inconfundible. Su principal característica, muy útil para los enfermos que usan cannabinoides para tratar sus enfermedades, es la rapidez con la que actúa, ya que en solo solo diez minutos deja sentir sus propiedades. Esta particularidad supone todo un avance con respecto a otras formas de consumo, que requieren al menos 30 minutos para actuar en el organismo. Por lo tanto, esta miel es muy apropiada para los pacientes que necesitan efectos terapéuticos con rapidez, como quienes sufren dolores crónicos.

Otra característica que hace de esta miel una gran herramienta terapéutica es su probada eficacia. De hecho, desde PhytoPharma International se afirma que con solo dos gramos de miel es suficiente para aliviar de forma significativa el dolor de pacientes con fibromialgia. La miel de CBD, que no produce efectos psicoactivos, tiene una concentración de 0,5 miligramos por gramo, mientras que la miel de THC psicoactiva contiene un nivel de 0,7 miligramos por gramo.

Qué es la miel de marihuana (y qué no lo es)

Desde hace algunos años han aparecido en el mercado diferentes productos que combinan la miel con el cannabis. Sin embargo, es importante tener en cuenta que bajo esta fórmula existen diferentes productos que es recomendable identificar para no llevar al consumidor a engaños.

De tal forma, podemos encontrar productos como Pure Bee, que se obtienen utilizando solo el proceso natural que realizan las abejas, entrenadas para alimentarse con polen de plantas de cannabis.

Otros productos se consiguen al añadir cannabis a la miel ya preparada, por lo que al proceso natural realizado por los abejas se le añade otro paso, que consiste en la adición de forma artificial de otros ingredientes.

Si bien ambas fórmulas crean un producto con propiedades beneficiosas para nuestro organismo, hay que tener en cuenta que el segundo de ellos no puede considerarse miel. La explicación a esta diferencia se encuentra en la legislación vigente, que especifica qué es la miel y qué son productos derivados de la miel.

En el marco de la Unión Europea, la norma de referencia es la directiva CEE de 22 de julio de 1974, que dispone que la miel es “el producto alimenticio producido por las abejas melíficas a partir del néctar de las flores o de las secreciones procedentes de partes vivas de plantas o que se encuentran en ellas, que ellas liban, transforman, combinan con materias específicas propias y almacenan y dejan madurar en los panales de la colmena”.

Por tanto, de acuerdo a la legislación comunitaria, los productos creados a partir de miel pero a los que se les agrega con posterioridad cualquier otra sustancia, como por ejemplo cannabis, no pueden considerarse como tales, sino productos preparados.

A las abejas les gusta el cáñamo (y los estudios lo avalan)

Durante mucho tiempo han existido controversias sobre si era posible que las abejas utilicen polen de cáñamo para producir miel. Los datos parecen avalar que sí: además del descubrimiento de Ilan Ben y PhytoPharma International, existen estudios que así lo sugieren.

Recientemente se ha publicado un interesante estudio en la revista ‘Biomass and Bioenergy’, sobre una investigación realizada en la Universidad Estatal de Colorado. El objetivo era averiguar si las abejas se sentían atraídas en determinadas circunstancias por el polen de esta planta para alimentarse. El experimento consistió en instalar diez trampas en los campos de cáñamo industrial en el norte de Colorado para reunir abejas a lo largo de cinco días, coincidiendo con la temporada de máxima floración. Esta zona se escogió porque se caracteriza por la existencia de muy pocos cultivos que polinizan al mismo que el cáñamo.

Los resultados fueron sorprendentes, ya que se encontraron con casi 2000 ejemplares de 23 géneros de abejas diferentes que se habían sentido atraídas por esta fuente de alimento. La mayoría de ellas, alrededor de un 38 %, eran abejas clásicas, pero también se encontraron géneros menos comunes como la ‘Melissodes bimaculata’ y la ‘Peponapis pruinosa’, que sorprendentemente aparecieron en altas proporciones.

Una ayuda para proteger el medio ambiente

Además de demostrar que las abejas producen miel con polen de cáñamo, los resultados del estudio realizado aportan datos muy interesantes para la lucha por la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad ambiental.

Uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos es la reducción de las poblaciones de abejas, por la reducción de hábitats en los que sobrevivir. Si la desaparición continúa al ritmo actual, es probable que en algunas décadas se extingan. Esto generaría graves problemas en muchos ámbitos, entre ellos el alimentario, ya que su papel como agente polinizador resulta imprescindible en la agricultura.

El resultado de la investigación es esperanzador, ya que el cáñamo se perfila como un cultivo de valor ecológico con flores atractivas para las abejas melíferas y una amplia gama de abejas silvestres. Esto ayudaría a revertir el proceso de extinción y favorecería la creación de nuevos ecosistemas en los que estos insectos sobrevivirían.

Los datos presagian que, si la evolución legislativa sigue la tendencia actual de regular la producción y consumo, los cultivos aumentarán para enfrentarse a un presumible aumento de la demanda. Ello, sin duda, tendría un efecto muy positivo para la supervivencia de las abejas y, por extensión, para todo el medio ambiente.

Tomado del Blog de Dinafem

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